La noche del 30 de abril al 1 de Mayo, celebramos la festividad de Beltane que representa para el pueblo celta el inicio del verano. Iniciamos una etapa aún más luminosa, hasta llegar al Solsticio de Verano, sobre el 21 de Junio.

Durante todo este tiempo, la fertilidad de la Tierra alcanza su punto álgido, aparecen los primeros pequeños frutos y los animales se aparean. Comienzan los rituales al aire libre que se basan en saltar sobre el fuego, agradecer a la Madre Tierra y a las personas, al culto al amor y a la sexualidad.

Las mujeres se adornan el pelo con guirnaldas de flores y las parejas que tratan de concebir un hijo piden bendiciones.

Una de las cuatro fiestas más importantes de los Celtas, aún se celebra con mucho entusiasmo en la actual Escocia, básicamente porqué anuncia que ya llega el verano. Cada año la noche del 30 de Abril al 1 de Mayo, los celtas representaban la resurrección de la vida, y de sus vidas. Llegaban los días más largos. Llegaba el sol (en principio). Hoy en día en Edimburgo aún se recrea este ritual en la montaña de Calton Hill. Con sus detractores y sus defensores, el Beltane es una fiesta a la que hay que ir, al menos una vez, si vives en Escocia. Aquí cinco consejos para sobrevivirla.

Pintarse el cuerpo o tatuarse era algo normal en la cultura celta. De hecho, los romanos cuando llegaron a la actual Escocia se encontraron que los indígenas se pintaban, por eso les llamaban Pictos. Hoy en día ha cambiado poco la tradición y siguen tatuándose todo el cuerpo como hace 2.000 años. Verás gente que va pintada por todo el cuerpo. Y semidesnuda.