Las funciones que desempeña el hipotálamo son esenciales para la vida. Es el encargado de regular el hambre y la saciedad, mantiene la temperatura corporal, regula el sueño, aparearse y emociones.

sin duda alguna una gran de situaciones en un adulto:

  • Hambre: Cuando nuestro cuerpo detecta que no tenemos reservas de energía suficientes y que, por tanto, necesitamos ingerir alimentos, envía Ghrelina (una hormona) al hipotálamo, indicando que tenemos que comer. De este modo, el hipotálamo libera el Neuropéptido Y, que es la hormona que produce esa sensación de hambre. En el ejemplo del principio, nuestro hipotálamo estaba liberando grandes cantidades de Neuropéptido Y, por lo que nuestra sensación de hambre se había disparado.
  • Saciedad: Por el contrario, cuando hemos comido lo suficiente, nuestro cuerpo debe decir a nuestro cerebro que no necesitamos más alimentos y que tenemos que parar de comer. Conforme vamos comiendo, nuestro cuerpo produce insulina, que incrementa la producción de una hormona llamada “leptina”. La leptina viaja por la sangre hasta el núcleo ventromedial del hipotálamo y, cuando llega a su receptor, inhibe la producción de Neuropéptido Y. Al dejar de producir Neuropéptido Y, dejamos de tener hambre o, dicho de otra forma, sentimos saciedad.
  • Sed: De una manera semejante a la del hambre, cuando el cuerpo necesita más agua, el hipotálamo libera la hormona antidiurética (o vasopresina), que actúan para impedir la pérdida de agua y favorecer la ingesta de líquidos.
  • Temperatura: La temperatura a la que la sangre llega al hipotálamo determinará si necesitamos reducir o aumentar la temperatura corporal. Si la temperatura es demasiado alta, necesitamos perder calor, lo que hará que la porción anterior del hipotálamo (Hipotálamo anterior) inhiba a la posterior, provocando una serie de consecuencias dirigidas a la reducción del calor (como la sudoración). En cambio, si la temperatura es demasiado baja, necesitamos producir calor, lo que hará que la porción posterior del hipotálamo (Hipotálamo posterior) inhiba a la anterior. Así, mediante el eje hipotálamo-hipofisiario, se liberará la hormona estimulante de la tiroides (TSH) y la hormona adrenocorticotropa (ACTH), favoreciendo la conservación del calor.
  • Sueño: La razón por la que nos cuesta dormir con la luz encendida se encuentra en el hipotálamo. El ciclo de sueño-vigilia está regulado por el ciclo circadiano. La estructura que se encarga de la regulación del ciclo circadiano es un conjunto de neuronas del hipotálamo medial llamado núcleo supraquiasmático. El núcleo supraquiasmático recibe información de las células ganglionares de la retina mediante el tracto retinohipotalámico. De este modo, la retina detecta los cambios de luz en el exterior y envía esta información al núcleo supraquiasmático. Este conjunto de neuronas procesan la información, que es enviada a la glándula pineal (o epífisis cerebral). Si la retina detecta que no hay luz, la glándula pineal secreta melatonina, que favorece el sueño. Si la retina detecta que hay luz, la glándula pineal reduce los niveles de melatonina, lo que propicia la vigilia.
  • Apareamiento y agresividad: Estas conductas (tan dispares en los humanos, pero muy relacionadas en el mundo animal) son reguladas por la misma porción del hipotálamo (núcleo ventromedial). Hay neuronas que sólo se excitan durante la conducta de apareamiento, mientras que hay otras que se activan en las conductas agresivas. No obstante, hay un conjunto de neuronas que responden durante ambas conductas. En este caso, la amígdala cerebral es la encargada de enviar información relacionada con la agresividad al área preóptica del hipotálamo para que éste libere las hormonas pertinentes para adecuarse a la situación en la que nos encontramos.
  • Emociones: Cuando experimentamos una emoción, a ésta le acompañan unos cambios fisiológicos. Si caminamos solos por la noche y tenemos que atravesar una calle oscura donde escuchas ruidos extraños, nuestra reacción más probable es sentir miedo. El cuerpo necesita estar preparado para cualquier circunstancia y por eso nuestro hipotálamo manda información a las distintas partes de nuestro cuerpo (aumenta la respiración, el ritmo cardíaco, contrae los vasos sanguíneos, dilata las pupilas y tensa los músculos). De este modo, nos permite detectar cualquier amenaza y correr o defendernos si es preciso. Por tanto, el hipotálamo se encarga de los cambios fisiológicos relacionados con cada emoción.

Para una persona con TCE es muy dificil decir no a la comida en los horarios que ella establezca o le hayan sido establecidos en su entorno. Ls hormona de saciedad puede estar al limite pero si hay una pizca de poder , podrá ingerir. Es la emoción de no hacerlo la que hará lo haga, su ansiedad frente no hacerlo, no estar distraigo y más si pej llevan medicacion. El sueño ha de ser fundamental, y por tanto a partir de las 19pm o justo al atardecer la persona ha de entrar en contacto cero con la luz.