El hipotálamo y la glándula pituitaria constituyen un circuito cerebral estrechamente interrelacionado capaz de realizar la biosíntesis de hormonas reguladoras y neurotransmisores que presiden nuestros eventos biológicos internos. El eje hipotalámico-hipofisario conecta el sistema nervioso con el sistema endocrino asegurando la implementación de procesos reguladores que afectan a las hormonas secretadas. La información de diferentes distritos anatómicos fluye hacia el hipotálamo. Está formado por células de materia gris agrupadas en núcleos, divididos en tres grupos: anterior, intermedio y posterior. La superficie inferior del hipotálamo se expande ligeramente hacia abajo formando el tubérculo cinereo, desde cuyo centro sobresale el infundíbulo ricamente vascularizado, que a su vez se extiende hacia la glándula pituitaria.

CENTRO DE INFORMACIÓN PARPADEANDO DESDE VARIOS DISTRITOS DEL CUERPO

El hipotálamo y la glándula pituitaria constituyen un circuito cerebral estrechamente interrelacionado capaz de realizar la biosíntesis de hormonas reguladoras y neurotransmisores que presiden nuestros eventos biológicos internos. El eje hipotalámico-hipofisario conecta el sistema nervioso con el sistema endocrino asegurando la implementación de procesos reguladores que afectan a las hormonas secretadas. La información de diferentes distritos anatómicos fluye hacia el hipotálamo. Está formado por células de materia gris agrupadas en núcleos, divididos en tres grupos: anterior, intermedio y posterior. La superficie inferior del hipotálamo se expande ligeramente hacia abajo formando el tubérculo cinereo, desde cuyo centro sobresale el infundíbulo ricamente vascularizado, que a su vez se extiende hacia la glándula pituitaria.

MANEJO DEL SISTEMA SIMPÁTICO Y DEL SISTEMA PARASIMPÁTICO

El hipotálamo controla y gestiona el sistema nervioso autónomo. De hecho, es capaz de modificar la motilidad visceral, el ciclo sueño-vigilia, el equilibrio hidrosalino, la temperatura corporal, el apetito, la expresión de los estados emocionales y el sistema endocrino. A través del núcleo anterior y el núcleo preóptico, consigue estimular el sistema nervioso involuntario, el parasimpático, generando manifestaciones automáticas como bradicardia o disminución de pulsaciones por debajo de 60 latidos/minuto, aumento de la salivación y sudoración e hipotensión arterial, cuando se produce un aumento de la actividad parasimpática. Además, cuando se registra un estado de alarma, las señales enviadas por la corteza desde los núcleos posteriores del hipotálamo estimulan el simpático causando taquicardia, aumento de los latidos del corazón, taquipnea, aumento de la frecuencia respiratoria, midriasis o dilatación de la pupila, aumento del flujo sanguíneo a los músculos. En otras palabras, hay una reacción de ataque o huida, una respuesta automática resultante de la percepción de un peligro.

TERMORREGULACIÓN Y OTRAS FUNCIONES

El hipotálamo también realiza la función de termorregulación. Los núcleos anterior y preóptico se llaman centros de enfriamiento, mientras que el núcleo posterior se llama centro de calentamiento y está formado por células sensibles a los cambios de temperatura. Cuando se detecta una temperatura inferior a 36ºC, el hipotálamo anterior induce la liberación de serotonina, se activa el núcleo posterior, que estimula el simpático y en consecuencia se genera un aumento de la temperatura. Por el contrario, si la temperatura es alta, el núcleo posterior del hipotálamo estimula la producción de norepinefrina o dopamina, que, a su vez, estimulan los núcleos ubicados en la zona anterior del hipotálamo, que actúan promoviendo la sudoración y la vasodilatación periférica. ¿Las funciones del hipotálamo de un vistazo?

– Maneja 8 hormonas importantes de la glándula pituitaria,

– Gestiona la temperatura corporal,

– Controlar el hambre y la sed,

– Controla el comportamiento sexual y la reproducción,

– Controla los ritmos circadianos,

– Mediar en las respuestas emocionales.

SISTEMA LÍMBICO PARA TENER UNA SANGRE CALIENTE Y SENTIR MUCHAS EMOCIONES

Por lo tanto, el hipotálamo actúa como conductor del sistema hormonal. Produce efectos neurogénicos. También envía sus mensajes al sistema límbico, y por lo tanto controla muchas funciones básicas del organismo, especialmente las vegetativas o involuntarias que acabamos de mencionar, que son indispensables para la vida. Sin el sistema límbico perderíamos nuestro cerebro emocional. Sin límbicos también seríamos criaturas de sangre fría como los reptiles, ya que no podríamos regular nuestra temperatura interna.

AMÍGDALA CENTINELA DE LAS EMOCIONES Y EL MIEDO

La amígdala es el centro del sistema límbico del cerebro o, si queremos, la unidad de control electrónico del cerebro. Es esta estructura en forma de almendra la que gestiona las emociones, y en particular el miedo. No es casualidad que se le llame centinela de las emociones humanas, o un sistema de alarma de emociones. Las diversas reacciones del organismo a las iniciativas hipotalámicas pueden tener lugar a través de una vía directa thalama-amígdala, con un procesamiento rápido pero inexacto, que le permite responder a estímulos potencialmente peligrosos, antes de saber exactamente cuáles son. O a través de la vía indirecta tálamo-precórtex-amígdala, donde en cambio hay una respuesta emocional mediada y ponderada por la racionalidad. Así, si la intervención inmediata de la amígdala es útil en situaciones de riesgo repentino, la intervención de la precorteza evita que la propia amígdala desencadene emociones nocivas, como la ira o la agresión desproporcionada

ALGUNAS SUGERENCIAS DE COMIDA para paliar el estado de enfermedad

El azúcar blanco, la carne, los lácteos y el gluten, la comida chatarra y las bebidas deben eliminarse de la dieta. En cambio, el uso de alimentos vitales y vibrantes, típicos de la dieta basada en plantas, tendrá que aumentarse. Es recomendable incluir en su dieta especialmente zanahorias, pimiento rojo, batatas, verduras de hoja, apio, piña, berros, aguacate, algas, girasol, sésamo, calabaza, lino, cáñamo y semillas de amapola también son muy útiles. Extraídos y centrifugados entre comidas están bien. Excelente jugo de zanahoria, o 4 zanahorias-1 apio costa- 1 manzana verde-3 tallos de apio-mitad pepino-1 limón-pizca de jengibre o cúrcuma.

El selenio puede afectar el bienestar de la tiroides, y se encuentra en frijoles, judías verdes, brotes, maíz, lentejas, pistachos, piñones.